Pago de derramas
Distribución de gastos comunes en urbanización privada tras daños por lluvias torrenciales
En esta sentencia, el Tribunal Supremo (TS) ha decidido sobre una disputa muy habitual en las urbanizaciones, ¿cómo tienen que repartirse los gastos entre todos los propietarios cuando surgen costes de reparación o mejora?
Todo comenzó tras unas lluvias torrenciales que dañaron gravemente los accesos y viales comunes de una urbanización en Ibiza. Una asociación formada por la mayoría de los propietarios se encargó de gestionar las obras y, después, reclamó a una pareja que no era socia el pago de una cantidad sustancial, calculada según un criterio interno aprobado solo por los propios asociados (repartiendo los gastos en función de los metros construidos de cada vivienda).
La pareja propietaria se negó, porque según las normas originales de la urbanización —que todos aceptaron al comprar la parcela— los gastos debían dividirse según el tamaño de cada parcela, no los metros construidos de vivienda. Ambos recurrieron hasta llegar al TS, que resuelve a su favor.
El TS subraya que los estatutos de una asociación privada solo pueden obligar a quienes voluntariamente se han hecho socios, y que los acuerdos iniciales entre todos los propietarios, recogidos en el reglamento de la urbanización, deben respetarse salvo que se cambien por unanimidad. Por tanto, los propietarios no asociados no pueden ser forzados a aceptar criterios de reparto de gastos distintos a los pactados originalmente, aunque la mayoría piense diferente. En resumen, si no hay acuerdo de todos, hay que atenerse a lo que se decidió al principio.
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